- Dom Jul 11, 2010 7:46
#328605
Pues sí, señores, el sábado pasado me perdí la cuarta edición de la Gordexola Xtreme pero ahogué las penas cumpliendo uno de mis sueños desde pequeñito: asistir en directo a una carrera del campeonato americano de motocross.
El mismo día que recibí la noticia de mi marcha a Chicago, me puse a buscar en el calendario las carreras tanto de SX como de MX más próximas, y ésta de Red Bud, celebrada el 3 de julio en Buchanan, Michigan, me pillaba a dos horas escasas en coche…así que puse la maquinaria a funcionar: coche comprado los primeros días tras llegar aquí, entrada comprada por Internet para no quedarme sin ella, GPS para no aparecer en California
y una nevera para las cervezas (si lo sé me compro un arcón para meterme dentro, la madre que me parió, el calor que pasé…
).
Días antes abrí un post en el foro americano KTMTalk para ver si algún compañero yankee me acompañaba y así no ir sólo, pero no me contestó nadie… será que en Illinois no les gusta el motocross a los propietarios de KTM…¿?
No obstante, me importó tres OO (faltaría más), y allí me presenté sólo.
Llegó el gran día: madrugón a las 5 de la mañana, bocadillo y cerveza para pasar el día, cremita solar para el nene, cámara de arretrataduras y arrancando para el estado de Michigan con una sonrisa de gilp*llas en la cara quepaqué.
Tras dejar el estado de Illinois, pasar el de Indiana y entrar en el de Michigan, llegué a Buchanan. Lo que vi al llegar al circuito de Red Bud, os lo podéis imaginar: colas en la entrada, un ambientazo del copón (en alguna pick-up iban más de 10 tíos en la parte trasera haciendo el mono
), aparcamientos hasta arriba, y, sobre todo, ambiente crossero 100% (tienen un grito de guerra, el cual entonan con la cara desencajada y la cerveza en la mano: “Red Buuuuuuuuuuddddddddd!!!!!!!!!”
). Me sorprendió muchísimo que la media de edad era muy baja: era lo más normal del mundo ver a grupos de veinteañeros con las novias, muchas familias con los niños pequeños, etc.
Tras aparcar, entré en el circuito…¡y qué circuito!: IM-PRE-SIO-NAN-TE.
Más que un circuito de motocross, parecía una alfombra de tierra. Había accesos a todas las curvas y saltos a través de túneles de hormigón excavados por debajo del propio trazado, campas de hierba enormes y en perfecto estado, gradas artificiales en los puntos más calientes, caminos paralelos al trazado para que pudieran transitar los camiones de regadío y las excavadoras (que regaban y arreglaban el trazado, respectivamente, cada “x” tiempo), etc. Nunca he estado en Bellpuig, pero lo de los yankees me pareció insuperable.
Por cierto, fui a todas las zonas del circuito que quise para verlo todo, y segundos antes de darse la salida. En ningún sitio tuve problemas para encontrar hueco en primera línea de fuego, te ponías donde querías porque siempre había sitio.
Y vamos con las fotos, que ya vale de tanto rajar.
Fotos del circuito:
La zona “comercial”; aquí me dejé los cuartos:

Uno de los cochecitos de los equipos, que también podían circular por el camino anexo al circuito (se ve en la foto):

Vistas del circuito desde uno y otro lado:



Una de las excavadoras trabajando después de los entrenamientos:

Cuando llegué estaban las chicas rodando en los entrenamientos libres. Verlas rodar era alucinante. No os hacéis una idea de cómo iban las muchachas con la moto: ver para creer.
Bien es cierto que había diferencia entre las primeras y las últimas, pero algunas podrían correr perfectamente en el campeonato de España y ya os digo yo que últimas no iban a quedar, no… El año que viene voy a entrar al paddock y le voy a pedir matrimonio a alguna rubia de éstas.
Fotos de los entrenamientos libres de las mujeres:
Dorsal 17, Jackie Ives:

Dorsal 4, Sara Price:

Dorsal 1, Ashley Fiolek. Un portento encima de la moto (para más inri, la pobre chica era sordomuda). Impresionante verla rodar:

A continuación empezaron los entrenamientos cronometrados de la categoría grande, los 450 (obvio decir lo de “450 4T” porque solo había una 2T en todo el circuito y no se clasificó para la carrera). Tanto estos como los de 250 van TODOS rapidísimos; es difícil saber quién va último y quién va primero porque llevan la moto que te quedas asustado (tumbadas, saltos rectificando en el aire y poniendo la moto donde quieren, etc.):
Dorsal 800, Mike Alessi, con la famosa KTM 350. Me decepcionó mucho, me esperaba bastante más de él:

Dorsal 101, Ben Townley. Este tío me encantó, espectacular encima de la moto y muy rápido:

Dorsal 27, Nick Wey, ídolo de la afición de Michigan:

Dorsal 251, Joshua Clark:

Dorsal 290, Brandon Haas:

Dorsal 482, Cory Green:

Y éste no sé quién es:

*Continuará…*
Pues sí, señores, el sábado pasado me perdí la cuarta edición de la Gordexola Xtreme pero ahogué las penas cumpliendo uno de mis sueños desde pequeñito: asistir en directo a una carrera del campeonato americano de motocross.
El mismo día que recibí la noticia de mi marcha a Chicago, me puse a buscar en el calendario las carreras tanto de SX como de MX más próximas, y ésta de Red Bud, celebrada el 3 de julio en Buchanan, Michigan, me pillaba a dos horas escasas en coche…así que puse la maquinaria a funcionar: coche comprado los primeros días tras llegar aquí, entrada comprada por Internet para no quedarme sin ella, GPS para no aparecer en California
Días antes abrí un post en el foro americano KTMTalk para ver si algún compañero yankee me acompañaba y así no ir sólo, pero no me contestó nadie… será que en Illinois no les gusta el motocross a los propietarios de KTM…¿?
No obstante, me importó tres OO (faltaría más), y allí me presenté sólo.
Llegó el gran día: madrugón a las 5 de la mañana, bocadillo y cerveza para pasar el día, cremita solar para el nene, cámara de arretrataduras y arrancando para el estado de Michigan con una sonrisa de gilp*llas en la cara quepaqué.
Tras dejar el estado de Illinois, pasar el de Indiana y entrar en el de Michigan, llegué a Buchanan. Lo que vi al llegar al circuito de Red Bud, os lo podéis imaginar: colas en la entrada, un ambientazo del copón (en alguna pick-up iban más de 10 tíos en la parte trasera haciendo el mono
Tras aparcar, entré en el circuito…¡y qué circuito!: IM-PRE-SIO-NAN-TE.
Más que un circuito de motocross, parecía una alfombra de tierra. Había accesos a todas las curvas y saltos a través de túneles de hormigón excavados por debajo del propio trazado, campas de hierba enormes y en perfecto estado, gradas artificiales en los puntos más calientes, caminos paralelos al trazado para que pudieran transitar los camiones de regadío y las excavadoras (que regaban y arreglaban el trazado, respectivamente, cada “x” tiempo), etc. Nunca he estado en Bellpuig, pero lo de los yankees me pareció insuperable.
Por cierto, fui a todas las zonas del circuito que quise para verlo todo, y segundos antes de darse la salida. En ningún sitio tuve problemas para encontrar hueco en primera línea de fuego, te ponías donde querías porque siempre había sitio.
Y vamos con las fotos, que ya vale de tanto rajar.
Fotos del circuito:
La zona “comercial”; aquí me dejé los cuartos:

Uno de los cochecitos de los equipos, que también podían circular por el camino anexo al circuito (se ve en la foto):

Vistas del circuito desde uno y otro lado:



Una de las excavadoras trabajando después de los entrenamientos:

Cuando llegué estaban las chicas rodando en los entrenamientos libres. Verlas rodar era alucinante. No os hacéis una idea de cómo iban las muchachas con la moto: ver para creer.
Fotos de los entrenamientos libres de las mujeres:
Dorsal 17, Jackie Ives:

Dorsal 4, Sara Price:

Dorsal 1, Ashley Fiolek. Un portento encima de la moto (para más inri, la pobre chica era sordomuda). Impresionante verla rodar:

A continuación empezaron los entrenamientos cronometrados de la categoría grande, los 450 (obvio decir lo de “450 4T” porque solo había una 2T en todo el circuito y no se clasificó para la carrera). Tanto estos como los de 250 van TODOS rapidísimos; es difícil saber quién va último y quién va primero porque llevan la moto que te quedas asustado (tumbadas, saltos rectificando en el aire y poniendo la moto donde quieren, etc.):
Dorsal 800, Mike Alessi, con la famosa KTM 350. Me decepcionó mucho, me esperaba bastante más de él:

Dorsal 101, Ben Townley. Este tío me encantó, espectacular encima de la moto y muy rápido:

Dorsal 27, Nick Wey, ídolo de la afición de Michigan:

Dorsal 251, Joshua Clark:

Dorsal 290, Brandon Haas:

Dorsal 482, Cory Green:

Y éste no sé quién es:

*Continuará…*

















































































